Relaciones sexuales sin preservativos: causa del 98% de los casos de SIDA

El uso de profilácticos es la principal manera de prevención del virus. En el marco del Día Mundial de Lucha contra el VIH, se aconseja extremar los cuidados y realizarse las pruebas de detección temprana de la infección. Se estima que 25 mil argentinos viven con VIH y no lo saben.

Ante esto, las autoridades sanitarias destacaron que el primer nivel de atención y la descentralización son claves para pasar del control y la contención a la eliminación del VIH, en un reporte sobre el tema con motivo de conmemorarse el 1 de diciembre el Día Mundial del Sida.

Se estima que unas 129.000 personas, de las cuales el 20% lo desconoce, viven con VIH en Argentina, con una relación de 2,5 varones por cada mujer, y una tasa de mortalidad por Sida sin cambios desde hace más de 15 años a razón de 3,4 por cada 100 mil, según datos de 2016 incluidos en un informe oficial.

El 83,5% de quienes conocen su diagnóstico en el país está en tratamiento y la mayoría se atiende en el sistema público de salud. Pero el 35% de los nuevos diagnósticos se producen tardíamente (en el 30% de las mujeres y en el 37% de los varones), señaló el reporte.

Otro dato que arroja el Boletín es que el 98% de las personas que se infectan lo hacen al mantener relaciones sexuales sin preservativo. Y que entre los hombres se da en partes iguales por relaciones con mujeres o con varones (50 y 50).

Decálogo para la detección precoz de VIH

1. Se debe fomentar la realización de la prueba del VIH para promover el diagnóstico precoz y disminuir el número de personas no diagnosticadas.

2. Aunque existen pruebas rápidas y de autotest, el diagnóstico definitivo sólo se establece en laboratorios especializados.

3. La prueba debe ser voluntaria, confidencial, con el consentimiento informado de la persona a la que se le realiza, y accesible a toda la población.

4. Se puede solicitar en la consulta de cualquier médico. También se realiza en algunas farmacias y en ONGs.

5. La prueba es obligatoria en algunos casos como en donaciones de sangre o de órganos, personas que vayan en entrar en un programa de técnicas de reproducción humana asistida, y obtención y recepción de semen.

6. La prueba se debe ofrecer siempre a mujeres embarazadas, personas internas en instituciones penitenciarias, y en toda persona entre 20 y 59 años sexualmente activa.

7. Es recomendable la realización de la prueba en personas que puedan haberse expuesto al VIH por contacto con ciertos líquidos corporales de una persona infectada (sangre, semen y líquido preseminal, secreciones vaginales y rectales, y leche materna), y a aquellas personas que presentan signos y/o síntomas de infecciones y tumores que se asocian típicamente al VIH.

8. Un resultado negativo no excluye una infección reciente (en las últimas dos semanas a tres meses dependiendo de la prueba), por lo que si ha habido una exposición de riesgo en ese periodo es necesario repetir la prueba de VIH a las 2-4 semanas y al cabo de tres meses.

9. Si el resultado de la prueba es positivo es necesario confirmarla, en cuyo caso habrá que realizar análisis complementarios para determinar el estadio de la infección por VIH e iniciar el tratamiento antirretroviral.

10. Si se confirma la infección por VIH, el tratamiento antirretroviral debe iniciarse de manera precoz pues consigue mantener el virus indetectable, aumenta las defensas, mejora la calidad de vida y prácticamente impide la posibilidad de transmisión de la infección a otras personas.