En el Día del Odontólogo, te ofrecemos varios consejos para cuidar tus dientes

Fundación Boreal saluda a los odontólogos en su día y te presenta una serie de recomendaciones prácticas para mejorar tu salud bucal

Hoy se celebra en Argentina y otros países de Latinoamérica el Día del Odontólogo. La fecha se instauró, porque un 3 de octubre de 1917 se conformó la Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA). Fue en un Congreso en Santiago de Chile, donde un grupo de dentistas se reunió para debatir algunos aspectos de la profesión.

Consejos para una boca sana

En nuestra boca viven 20.000 millones de bacterias y cada día que pasa sin que nos cepillemos los dientes ahí se mudan millones de nuevas bacterias dispuestas a hacer de las suyas.

Aquí te presentamos nueve recomendaciones prácticas para no tener que visitar al dentista antes de tiempo:

1. La dieta, más importante que el cepillado para prevenir la caries
Según la especialista en odontología restaurativa Serpil Djemal, del King´s College Hospital de Londres, la dieta tiene un peso más importante que el propio cepillado de los dientes en la prevención de la caries.

“Cepillarse los dientes es excelente, es muy importante y evita la piorrea, pero el factor de la dieta es clave”, dijo.

No llega con cepillarse los dientes bien y más veces al día para compensar: eso no podrá revertir los efectos de una mala dieta.

“En lo que se refiere a caries, cavidades y agujeros en los dientes la clave está en la dieta y en la frecuencia de exposición al azúcar”, dijo.

2. Cuándo comer, tan importante como qué se come
Si no has comido o bebido durante un tiempo, tu boca está esencialmente “en reposo” y tus dientes a salvo.

Pero justo después de comer se vuelve ácida, creando un ambiente en el que tus dientes empiezan a disolverse.

Así que cuanto más picotees entre horas, más períodos de acidez habrá en tu boca.

El consejo general para el cuidado de los dientes es evita comer entre horas y comer los dulces después de las comidas.

3. Cómo “comer bien” entre horas
Se recomienda beber agua, masticar un chicle sin azúcar o incluso comer un poco de queso, para ayudar a los dientes a regresar a ese nivel seguro de acidez.

El cepillado no puede revertir los efectos de una mala dieta.

4. Azúcar, el gran enemigo de los dientes
La frecuencia de exposición al azúcar es clave para el desarrollo de caries.

Es importante tener cuidado con los alimentos aparentemente incocentes pero que tienen azúcar escondido, como los zumos de fruta, los cereales o algunas comidas precocinadas.

Es mejor comer una naranja que beber un zumo de naranja embotellado.

La leche es otro de los alimentos que puede traicionar, particularmente en los niños: si bien su contenido en calcio lo hace recomendable para los dientes, también contiene azúcar.

Algunos niños se quedan dormidos con el biberón en la boca o no se cepillan los dientes después de beber leche y eso también contribuye a la formación de caries.

5. El ácido, otro enemigo
La mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.
Si has bebido una bebida acídica, como un zumo o un te de frutas, es mejor beber un vaso de agua después para enjuagar la boca y diluir el ácido.

Pero no es recomendable cepillarse los dientes durante la hora después de tomar una bebida acídica, porque el ácido suaviza el esmalte dental y con el cepillado puedes dañar esa capa dental protectora.

6. Entonces ¿Cuándo es mejor cepillarse los dientes?
Cepillarse inmediatamente después de comer, y sobre todo después de comer algo ácido (como un zumo de naranja), puede perjudicar al esmalte dental.

Lo ideal es hacerlo después de cada comida pero dejando pasar un tiempo, aproximadamente 40 minutos.

7. Un método para cepillarse bien los dientes
Según la especialista en odontología Serpil Djemal, es muy difícil hacerlo bien porque la mayoría aprende mirando a su mamá y tiende a repetir lo que ve y agarrar hábitos desde muy pequeño.

Por eso la mayoría de la gente deja algunas partes de la superficie de los dientes sin cepillar. Eso es en parte porque los cepillamos de una manera aleatoria.

Djemal recomienda tener un método: empezar en una esquina de la boca e ir cepillado lentamente y uno por uno cada diente, “como haciéndoles cosquillas”, hasta llegar a la otra esquina.

8. Vegetales contra el mal aliento
En general se debe evitar comer entre horas. Los dulces es preferible comerlos después de las comidas.
La diferencia entre una boca limpia y una boca con mal aliento es comparable a la de un río de agua corriente y cristalina y una laguna de aguas estancadas.

Para deshacerte de ese mal olor de aguas podridas primero necesitas beber agua, que lavará los compuestos sulfúricos que se generan en la cavidad oral y que causan el mal aliento o halitosis.

Después puedes consumir vegetales fibrosos con un alto contenido de agua, como el pepino, el apio o la zanahoria.

Su contenido en agua limpia la boca y al masticarlos, su textura fibrosa hace que generes más saliva. (BBC)